Gabriela Galindo publica en su Blog algo para nosotros.
El culto a la imagen se manifiesta hoy en día en todos los medios y somos cada vez más dependientes de los estímulos visuales para entender y comprender el mundo que habitamos, tanto como para expresarnos y comunicarnos. Es como si el lenguaje hablado ya no fuera suficiente y requerimos de una representación gráfica para completar nuestros mensajes. Lo visual, por no hablar ninguna lengua, las habla todas, borra las diferencias lingüísticas y comunica de manera inmediata una idea.
Sin embargo, también sucede, que somos receptores de mensajes que no estábamos esperando, incluso, que no queremos recibir, pero que se graban en nuestra memoria y se incorporan a nuestros recuerdos. Estamos inmersos en una guerra de estímulos, pero paradójicamente, esta sobreexposición visual, en lugar de provocar una reacción de rechazo, nos está convirtiendo en una especie de adictos a la información y sobre todo, a las imágenes". Fuente: Imagen: Espejo de ficciones.
Aunque es una percepción general lo que aquí se menciona, veamos unas imagenes de publicidad, uno de los medios por el cual nos llegan más imagenes, muchas de las veces ingeniosas y hasta exageradas, con el sólo objetivo de llamar la atención.
El vecino RayMoon G.